La China State Railway Group ha puesto en circulación de pruebas el CR450, un nuevo prototipo de alta velocidad diseñado para operar a 400 km/h en servicio comercial y hasta 450 km/h en ensayo, según la información oficial difundida por el operador ferroviario y por el Gobierno chino. La relevancia del anuncio no reside solo en la cifra punta, sino en que plantea un salto operativo real frente a los CR400 actuales, que circulan a 350 km/h, y frente a los trenes franceses TGV, cuya velocidad comercial alcanza 320 km/h.
El proyecto se presentó oficialmente en Pekín a finales de diciembre de 2024 y desde febrero de 2025 atraviesa una nueva ronda de validaciones técnicas. China no ha anunciado todavía una fecha definitiva de entrada en servicio, pero sí ha confirmado que las pruebas continúan para ajustar indicadores de seguridad, fiabilidad y operación antes de su despliegue comercial. En este sentido, el CR450 forma parte de una estrategia más amplia: consolidar la red de alta velocidad más extensa del mundo, con unos 47.000 kilómetros ya en servicio.
Más velocidad con menos resistencia
La principal novedad técnica del CR450 es que combina más velocidad con una reducción del 22% en la resistencia de marcha y del 10% en el peso del tren. Para lograrlo, los ingenieros han rediseñado la aerodinámica frontal, el carenado de los bogies y varios elementos estructurales, además de introducir materiales aligerados y un sistema de tracción de imanes permanentes refrigerado por agua.

El fabricante CRRC sostiene que el nuevo tren incorpora también más de 4.000 sensores para monitorización en tiempo real, junto con un sistema multicapa de frenado de emergencia y mejoras en el reconocimiento de incidencias sobre la vía. Wang Feng, vicepresidente de CRRC, afirmó que el CR450 representa “un salto integral” en teoría, tecnología, equipamiento y operación de trenes de alta velocidad. Según el mismo directivo, alcanzar 400 km/h exigió intervenir sobre la tracción, la dinámica del vehículo y el sistema pantógrafo-catenaria.
La mejora no se limita a la ingeniería pesada. Los datos difundidos por China Railway apuntan a una reducción de 2 decibelios en el ruido interior y un aumento del 4% en el espacio de servicio para pasajeros, una combinación pensada para sostener velocidades muy elevadas sin penalizar confort ni seguridad.
El TGV conserva el récord, pero no la referencia comercial
La comparación con Francia exige un matiz importante. El TGV no ha sido “superado” en récord absoluto, ya que SNCF sigue manteniendo la plusmarca mundial sobre ruedas de acero con 574,8 km/h, alcanzada en 2007 durante una campaña de pruebas. Sin embargo, en explotación comercial el escenario sí podría cambiar: el CR450 aspira a circular a 400 km/h, por encima de los 320 km/h que SNCF atribuye a los TGV en servicio regular.
La diferencia es relevante porque distingue entre demostración tecnológica y operación cotidiana. China busca liderar la velocidad útil de la red, aquella que reduce tiempos de viaje a gran escala y transforma corredores de más de mil kilómetros en trayectos competitivos frente al avión. Esa es la pieza clave del CR450 y también el motivo por el que su evolución será observada con atención por la industria ferroviaria europea en los próximos meses.











