Japón lanzará el primer motor a gas comercial del mundo capaz de quemar un 30% de hidrógeno

Publicado el: 27 de abril de 2026 a las 08:58
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Planta industrial iluminada de noche en Kawasaki, Japón, con chimeneas y emisiones de vapor sobre las instalaciones.

La transición energética europea ha empezado a recibir piezas industriales nuevas que llegan desde Asia. Kawasaki Heavy Industries ha puesto en el mercado el primer motor de combustión a gas comercial del mundo capaz de funcionar con una mezcla que contiene hasta un 30% de hidrógeno por volumen, una tecnología que las eléctricas españolas y europeas vigilan de cerca para descarbonizar la generación con la red de gas que ya está construida. La unidad entrega 8 megavatios de potencia, suficientes para alimentar una planta industrial de tamaño medio o un núcleo urbano pequeño.

El movimiento llega tras un programa de verificación operativa que la empresa ha mantenido durante once meses en su fábrica histórica de Kobe Works, en la prefectura de Hyogo. Allí ha sometido el motor a ensayos sostenidos con distintas proporciones de hidrógeno hasta validar que el comportamiento mecánico, las emisiones de óxidos de nitrógeno y la estabilidad del proceso resisten la operación comercial sin requerir un mantenimiento extra. La comercialización se abrió el 30 de septiembre de 2025, según el comunicado oficial de la compañía, y empieza a llegar a sus primeros compradores asiáticos en este 2026.

Por qué importa la mezcla del 30%

La barrera que impedía mezclar hidrógeno con gas natural en motores existentes es física. El hidrógeno quema mucho más rápido que el metano y libera más calor por unidad de masa, lo que dispara la temperatura de la cámara y favorece detonaciones que rompen los pistones a medio plazo. Subir la proporción de hidrógeno sin un rediseño de cámaras, válvulas y refrigeración acorta la vida útil del motor y obliga a paradas costosas. Saltar del 5% al 30% en volumen sin ese desgaste exige una arquitectura nueva.

Kawasaki no ha publicado todos los detalles, pero apunta a un control electrónico del avance de combustión y a un sistema de refrigeración reforzado de la cámara como piezas centrales del rediseño. La traducción para los operadores es que pueden seguir comprando gas natural y, al mismo tiempo, ir aumentando la proporción de hidrógeno verde disponible en su red sin sacar el motor de servicio. Esa flexibilidad es la que hace atractivo el producto en mercados donde el hidrógeno todavía no llega de forma masiva.

La carrera por el hidrógeno en Asia

La apuesta industrial japonesa por el hidrógeno lleva una década en marcha. Mitsubishi Power, competencia directa de Kawasaki, comercializa turbinas de gas con capacidad de co-combustión y trabaja con clientes europeos para reconvertir centrales de ciclo combinado. Korea Electric Power y la china CSSC han movido productos paralelos en los últimos meses, en una pelea industrial que recuerda a la que se libró con las baterías de iones de litio antes de que China copase el mercado mundial.

La aplicación civil más inmediata es la generación distribuida. Un motor de 8 megavatios se acopla bien a una planta industrial conectada a la red de gas, a un complejo de centros de datos o a una flota de invernaderos de alto consumo eléctrico. La diferencia con una turbina grande es que arranca y para con tiempos cortos, lo que casa con la operación intermitente que demanda una red con mucha solar y eólica conectadas, perfil que se parece bastante al sistema eléctrico español.

Lo que dice Kawasaki sobre los próximos pasos

El responsable de la división de motores de gas de Kawasaki, Norihiko Hibino, lo expuso así en la presentación oficial del producto. «Hemos completado los ensayos al 30% de hidrógeno y queremos llegar al 100% a finales de la década», afirmó en el acto de Kobe. La compañía sostiene que la siguiente parada de su hoja de ruta industrial es lograr la combustión 100% hidrógeno con una arquitectura comercial estable, una meta que comparte con el resto de fabricantes japoneses que reciben presupuesto de la Nueva Estrategia del Hidrógeno del Gobierno de Tokio.

España persigue su propia hoja de ruta del hidrógeno verde con un objetivo de 12 gigavatios de electrólisis instalada para 2030, según la versión actualizada de la estrategia que coordinan el Ministerio para la Transición Ecológica y el IDAE. Los grandes proyectos peninsulares, encabezados por Iberdrola, Repsol, Cepsa y Naturgy, contemplan tanto la producción del gas como su consumo final en industria pesada y transporte. Repsol opera ya un electrolizador de 2,5 megavatios en su refinería de Petronor (Bilbao) y tiene anunciados proyectos mayores en Cartagena y Tarragona, dos puntos donde un motor de gas con mezcla del 30% de hidrógeno encajaría como pieza puente hacia la sustitución completa.

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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