El cursor del ratón se mueve solo. Abre una nueva pestaña en el navegador, escribe en la barra de búsqueda, hace clic en el primer resultado, descarga un PDF, vuelve a otra pestaña y empieza a rellenar un formulario sin que nadie toque el teclado. La escena que OpenAI ha mostrado este 23 de abril a los periodistas no es ciencia ficción ni un vídeo pregrabado. Es GPT-5.5, el nuevo modelo de inteligencia artificial que la compañía dirigida por Sam Altman ha presentado en su anuncio oficial el mismo día y que llega ya a los planes Plus, Pro, Business y Enterprise.
El sistema responde a la descripción que la propia empresa ha lanzado en su blog, «una nueva clase de inteligencia para el trabajo real». El modelo abre páginas web, rellena formularios, comprueba sus propios resultados y va completando tareas largas sin perder el hilo entre pestañas. Los usuarios gratuitos no tienen acceso completo, una decisión que la compañía justifica por el coste de servir un modelo más rápido en razonamiento que GPT-5 pero también más exigente en cómputo.
La demo en directo y lo que cambia respecto a GPT-5
Durante la sesión informativa, Greg Brockman, presidente de la compañía, ejecutó una rutina de oficina con el modelo trabajando en bucle sobre un único hilo de trabajo. «Es un modelo más veloz y preciso en su forma de pensar», afirmó delante de los periodistas. La diferencia práctica con GPT-5 es que el sistema mantiene el contexto entre páginas, archivos y aplicaciones sin que el usuario tenga que reconducir la conversación tras cada paso. Esa capacidad, conocida en la industria como agencia, es la apuesta que Anthropic y Google llevan compitiendo desde finales de 2025 con sus respectivas líneas de modelos Claude y Gemini.
OpenAI ha colocado el lanzamiento dentro de la estrategia que ha bautizado como superapp, un entorno único que combina las funciones de chat, las herramientas de desarrollo de Codex y el agente de navegación capaz de ejecutar flujos de trabajo. La idea recuerda a la apuesta de WeChat en China, donde un solo software concentra mensajería, pagos, transporte, banca y compras. La empresa de Altman quiere reproducir ese modelo aplicado al puesto de trabajo de oficina occidental, donde hoy el trabajador alterna varias decenas de aplicaciones distintas a lo largo de la jornada.
Programación, ciencia y los puestos en la diana
El terreno donde la compañía mide al nuevo modelo es el técnico. Mark Chen, responsable de investigación de OpenAI, defiende que GPT-5.5 mejora frente a la versión anterior en programación, análisis de datos y trabajo científico. La empresa cita pruebas internas y compara con modelos rivales, aunque los benchmarks externos publicados por terceros independientes todavía no están disponibles, una cautela habitual en los lanzamientos de la industria. La precisión real del nuevo sistema en código de producción quedará comprobada por los equipos que lo integren en sus flujos de trabajo durante las próximas semanas. Los primeros clientes corporativos con acceso anticipado pertenecen al ámbito de la consultoría, la investigación farmacéutica y la banca de inversión.
El científico jefe Jakub Pachocki completa el discurso al asegurar que el ritmo de innovación seguirá acelerándose. Su mensaje encaja con la narrativa que la compañía repite desde el lanzamiento de GPT-5, según la cual los próximos modelos automatizarán tareas que hoy ocupan a profesionales junior en sectores como la consultoría, la programación, el análisis financiero y la traducción. La firma británica PwC presentó este mes de abril un plan plurianual de reducción de plantilla en su división de auditoría que vincula explícitamente al despliegue de IA generativa, según consta en su última comunicación a accionistas.
La cifra concreta que rodea al nuevo modelo todavía no está pública. OpenAI no ha publicado datos sobre la latencia del agente cuando opera dentro de una red empresarial con permisos, sesiones, contraseñas y datos sensibles. Tampoco sobre la tasa de éxito en flujos largos comparados con la nueva línea agent de Anthropic. El próximo hito en el calendario público de la compañía es la conferencia de desarrolladores DevDay, prevista para octubre, donde se espera una demostración técnica más detallada del modelo en acción. La promesa que la empresa lleva repitiendo desde 2023, una IA que ejecute trabajo de oficina como un humano, vuelve a quedar pendiente de la primera prueba en entorno corporativo real.













