Open Cosmos nació en una nave del parque científico de la Universidad Autónoma de Barcelona y hoy diseña, fabrica y opera satélites pequeños desde sus instalaciones en Cataluña y Reino Unido. La compañía ha confirmado esta semana que dos de sus vehículos en órbita pasarán a formar parte de la Federated Autonomous Measurement Flight Demonstration, conocida por su acrónimo FAME, una iniciativa dirigida por el Jet Propulsion Laboratory de la NASA dentro del programa Advanced Information Systems Technology de la oficina de Ciencias de la Tierra. La incorporación supone la entrada de capacidades europeas en uno de los experimentos de inteligencia artificial orbital más ambiciosos previstos para la próxima década.
La idea que persigue FAME rompe con el modelo clásico de observación terrestre, en el que cada satélite captura imágenes, las descarga a una estación en tierra y espera a que un operador humano analice los datos y decida qué hacer con ellos. La constelación que prepara el Jet Propulsion Laboratory busca conectar más de 50 vehículos espaciales en una red en la que cada nodo procesa la información a bordo, comparte hallazgos con sus vecinos a través de enlaces directos satélite a satélite y reacciona en cuestión de minutos cuando alguno detecta un fenómeno relevante.
La capa de cómputo que hace posible esa autonomía la aporta la plataforma Space AI de la empresa irlandesa Ubotica Technologies, socia del proyecto y proveedora del hardware que permite ejecutar modelos de aprendizaje profundo en el entorno de radiación de la órbita baja. Los dos satélites que Open Cosmos pone sobre la mesa son HAMMER y Accenture-1, ambos en órbita y dotados de cámaras hiperespectrales y procesado a bordo, integrados ya en la Open Constellation que la compañía catalana opera junto a varias agencias nacionales y operadores privados.
La demostración arrancará en verano de 2026 con un grupo inicial de seis vehículos. Si los protocolos de coordinación funcionan según las simulaciones, la red se ampliará en fases sucesivas hasta alcanzar el medio centenar largo de satélites previsto. Cada miembro será capaz de identificar un evento, alertar a sus vecinos y orientar nuevos pases de observación sin pasar por una orden enviada desde la Tierra.
Los problemas técnicos que la coordinación autónoma resuelve
La diferencia operativa entre un satélite tradicional y uno integrado en FAME se mide en horas. Hoy la cadena habitual entre que una nave detecta un incendio forestal y que la imagen procesada llega al servicio de emergencias suele oscilar entre tres y diez horas, con peor resolución cuando hay nubosidad y largas ventanas en blanco entre pasadas. Una constelación federada reduce ese intervalo a minutos porque el primer satélite que detecta el fenómeno reasigna la observación a las naves cuya órbita pasa antes por la zona, y cada una procesa la imagen a bordo antes de descargar el dato útil.
El segundo problema técnico que aborda el proyecto es el ancho de banda. Las cámaras hiperespectrales modernas generan terabytes diarios que ningún satélite pequeño puede transmitir entero. Procesando los modelos a bordo, el vehículo descarta el material vacío y manda solo la información comprimida del evento concreto, lo que multiplica la utilidad efectiva de la red sin aumentar la infraestructura terrestre. Es la misma lógica que ya aplica Open Cosmos en su servicio comercial DataCosmos, que ofrece imágenes procesadas y listas para usar a clientes públicos y privados.
A este nivel de coordinación también se le exige resiliencia. Si un satélite queda fuera de servicio, los demás se reorganizan y absorben sus tareas sin paralizar la red. La validación de esos protocolos es uno de los objetivos centrales de la fase inicial. La arquitectura no parte de cero, sino que extiende un experimento previo llamado Dynamic Targeting, una técnica de redirección autónoma desarrollada por el Jet Propulsion Laboratory que las tres partes ya validaron en órbita en julio de 2025 sobre un único vehículo. FAME es la versión federada y multioperador de aquella prueba.
El peso aeroespacial español que entra en una misión de la NASA
«Al aportar nuestros satélites dotados de inteligencia artificial al proyecto FAME, estamos contribuyendo a abrir una nueva generación de sistemas de observación de la Tierra autónomos y coordinados», ha destacado Rafel Jordà Siquier, consejero delegado de Open Cosmos, en la presentación del acuerdo. La entrada de la compañía en FAME consolida el papel español en el segmento del New Space y se suma al trabajo previo de la firma catalana en proyectos europeos como PHIsat, el primer satélite con inteligencia artificial certificada en órbita por la Agencia Espacial Europea. Su socio en Ubotica Technologies, Fintan Buckley, consejero delegado de la firma, lo ha resumido en términos parecidos al señalar que «Dynamic Targeting demostró de lo que es capaz un único satélite con inteligencia artificial a bordo, FAME muestra lo que sucede cuando esa capacidad se coordina a través de una red».
Para España la operación tiene una segunda lectura, esta vez industrial. La propia Open Cosmosdeclara en su web corporativa una plantilla superior a las 200 personas entre Barcelona, Madrid, Harwell (Reino Unido), Lisboa y Atenas, una financiación acumulada cercana a los 100 millones de euros entre rondas privadas y contratos institucionales y acuerdos vigentes con agencias espaciales nacionales que incluyen la propia Agencia Espacial Española. La integración en una red de la NASA con visibilidad pública en la comunidad científica refuerza el posicionamiento del ecosistema catalán de observación de la Tierra, donde compiten también firmas como Sateliot o GMV.
La demostración del verano de 2026 arrancará con seis vehículos coordinados y un calendario público de hitos técnicos publicado por el programa AIST de la NASA. El proyecto tiene una duración prevista de tres años durante los cuales el sistema procesará miles de alertas automatizadas y ejecutará tareas autónomas coordinadas entre activos de varios operadores, antes de evaluar el escalado al medio centenar largo de satélites previsto.







