La Banque de France ha completado la retirada de sus últimas reservas de oro depositadas en Estados Unidos. La operación, ejecutada entre julio de 2025 y enero de 2026 mediante 26 transacciones escalonadas, consistió en vender lingotes antiguos custodiados en la Reserva Federal de Nueva York y adquirir una cantidad equivalente de oro nuevo con estándar internacional vigente en el mercado europeo. La ganancia de capital generada alcanzó los 12.800 millones de euros, de los cuales 11.000 se contabilizaron en el ejercicio 2025 y 1.800 en 2026.
Las 129 toneladas representan aproximadamente el 5% de las reservas totales francesas, que se mantienen sin cambios en unas 2.437 toneladas, las cuartas más grandes del mundo. La diferencia es que ahora todo ese oro está en suelo francés. No se movió un solo lingote a través del Atlántico.
Por qué vender en Nueva York y comprar en París
Los lingotes depositados en Nueva York, algunos con décadas de antigüedad, ya no cumplían los estándares modernos de peso y pureza exigidos en el comercio internacional de oro. Transportarlos y refinarlos habría supuesto costes elevados de seguridad y logística. El gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, insistió en que la decisión no tenía motivación política, sino técnica y contable.
La estrategia fue directa. Se vendieron los lingotes antiguos en Nueva York aprovechando los precios récord del oro y se compraron barras conformes al estándar europeo a precios más favorables. La operación transformó una plusvalía latente en beneficio contable, sin alterar el volumen total de reservas.
Una auditoría interna de 2024 fue la que recomendó el intercambio, dentro de un programa de modernización que el banco central francés lleva ejecutando desde hace dos décadas. La mayor parte del oro francés ya había sido trasladada desde la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra entre 1963 y 1966, bajo el mandato del presidente Charles de Gaulle.
El impacto en las cuentas fue contundente. El Banco de Francia cerró 2024 con pérdidas de 7.700 millones de euros. Gracias a esta operación, el resultado neto de 2025 se situó en un beneficio de 8.100 millones. La posición neta del banco asciende ahora a 283.000 millones de euros, lo que refuerza su capacidad para absorber posibles perturbaciones monetarias.
Los nuevos lingotes se custodian en la bóveda subterránea de La Souterraine, situada a 27 metros bajo la sede del Banco de Francia en París. Es la primera vez desde finales de los años veinte que la totalidad de las reservas francesas se encuentra en territorio nacional.
Quedan 134 toneladas por modernizar
El banco central aún posee alrededor de 134 toneladas de oro en forma de monedas y lingotes antiguos que no cumplen las especificaciones actuales. El proceso de estandarización debería completarse en 2028.
Villeroy de Galhau, que dejará el cargo en junio tras más de once años al frente del banco, anunció los resultados de la operación el 24 de marzo de 2026. Varios economistas y políticos alemanes han reabierto el debate sobre la repatriación de las más de 1.200 toneladas de oro germano almacenadas en Nueva York, argumentando que las incertidumbres geopolíticas actuales justifican una estrategia similar.









