700 agujeros gigantes aparecen en Turquía y España podría ser el siguiente

Publicado el: 24 de abril de 2026 a las 10:47
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Vista aérea de un gran lago circular formado en un cráter o socavón en una zona árida de Turquía.

La región agrícola de Konya, en el centro de Turquía, acumula ya cerca de 700 dolinas activas, unos hundimientos repentinos del terreno que pueden alcanzar 40 metros de profundidad y 50 de ancho. Los geólogos apuntan a tres factores combinados: sequía prolongada, sobreexplotación del agua subterránea y calor extremo. Las tres condiciones se dan también en los países mediterráneos, España incluida.

Según recoge The Guardian, los colapsos del suelo se han convertido en una amenaza diaria para agricultores y residentes de la Anatolia central. Konya, considerada durante décadas el granero de Turquía, ha visto cómo su paisaje agrícola se transforma a golpe de cráter.

Una región con cientos de dolinas activas

El agricultor Fatih Şık escuchó un estruendo cerca de su casa. Se asomó a la ventana y vio agua y barro disparados hacia el cielo. En cuestión de segundos, un agujero de 50 metros de ancho y 40 de profundidad se había abierto en su terreno.

Uno de los socavones, situado a escasos metros de una vivienda (Emre Çaylak)
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Las dolinas se forman cuando las cavidades subterráneas colapsan al perder el soporte que las mantenía estables. El profesor de geología Fetullah Arik, de la Universidad Técnica de Konya, calcula que la región concentra ya unas 700 dolinas activas. Es una de las mayores densidades registradas en el planeta. Los expertos estiman que la cifra total podría superar las 2.500.

Sequía y extracción de agua subterránea

El origen del problema está en el agua que ya no hay. Las precipitaciones han caído de forma notable y, al mismo tiempo, la agricultura intensiva ha disparado la extracción del subsuelo mediante pozos cada vez más profundos.

Hace una década, los agricultores encontraban agua a unos 30 metros de profundidad. Hoy, en algunos puntos, tienen que perforar hasta 90 metros. Esa caída del nivel freático deja vacíos sin soporte bajo la superficie. Cuando el techo cede, aparece el cráter.

Un fenómeno ligado al cambio climático

La aceleración también tiene que ver con el calentamiento global. Turquía atraviesa una crisis de sequía creciente y alrededor del 90% del país corre riesgo de desertificación. En los últimos 60 años, la Anatolia central ha perdido 186 de sus 240 lagos, una transformación hidrológica que golpea directamente la estabilidad del subsuelo.

Los expertos advierten de que esas mismas condiciones, calor extremo, sequías prolongadas y sobreexplotación de acuíferos, están presentes en varias zonas del Mediterráneo. España es una de ellas. Por eso los científicos consideran que los hundimientos del terreno podrían aparecer con mayor frecuencia en territorios con estrés hídrico similar al turco.

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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