Investigadores de TNO han desarrollado la primera teja solar funcional basada en perovskita flexible, un avance que permite generar electricidad sobre cubiertas curvas sin alterar de forma visible el diseño del tejado. El prototipo, presentado el 2 de abril, conserva una eficiencia del 12,4% tras adaptarse a una teja compuesta, frente al 13,8% alcanzado por los módulos individuales antes de ser curvados.
El logro resulta relevante porque amplía el campo de la fotovoltaica integrada en edificios, una línea de desarrollo que busca incorporar generación eléctrica directamente en fachadas, cubiertas e infraestructuras. La clave no está solo en producir energía, sino en hacerlo sobre superficies donde los paneles rígidos convencionales no encajan por peso, forma o exigencias estéticas.
La tecnología emplea módulos de perovskita depositados sobre una lámina flexible. Este material lleva años atrayendo la atención de la industria por su elevada capacidad de absorción de luz, su bajo consumo de materias primas y su compatibilidad con procesos industriales menos intensivos que los del silicio. Su adaptación a una teja curva demuestra que la fotovoltaica puede salir del formato plano tradicional y comenzar a integrarse en elementos arquitectónicos más complejos.
Un módulo curvo que apenas pierde rendimiento
El desarrollo se realizó en colaboración con ASAT B.V., que aplicó el módulo flexible sobre una teja compuesta curvada. Las mediciones mostraron que la deformación apenas penaliza el comportamiento eléctrico del dispositivo. Para Ilker Dogan, científico senior de TNO Solar, “es el primer concepto de teja solar eléctricamente funcional basado en células flexibles de perovskita”, una formulación que sitúa el avance en un terreno todavía muy incipiente de la industria solar. (TNO)
El dato de eficiencia no compite todavía con los paneles de silicio más avanzados, pero el valor del proyecto está en otro punto. Abre la puerta a electrificar tejados históricos, cubiertas ligeras o superficies con restricciones visuales, ámbitos donde la instalación de módulos convencionales suele ser inviable o genera rechazo urbanístico. En ese sentido, la pieza funciona como una prueba de concepto para un mercado que hasta ahora tenía pocas soluciones maduras.
Del laboratorio a la producción en rollo
TNO subraya además que los materiales y procesos utilizados son compatibles con la fabricación industrial mediante roll-to-roll, un sistema continuo comparable a la impresión en bobina. Ese salto es crucial porque convierte un prototipo de laboratorio en una tecnología potencialmente escalable, capaz de producir láminas solares ligeras, personalizables y más baratas de fabricar.
El anuncio llega pocas semanas después de la creación de Perovion Technologies, la spin-off con la que TNO quiere llevar esta plataforma a escala comercial. Según Sjoerd Veenstra, director tecnológico de la nueva compañía, la tecnología ya está preparada para dar el siguiente paso hacia la producción industrial tras casi una década de trabajo junto a SolarNL y Solliance. El plan contempla incluso una futura fábrica roll-to-roll en Países Bajos hacia 2030.
Una pieza más en la estrategia solar europea
El proyecto ha recibido apoyo de la provincia de Brabante Septentrional, del programa SolarNL y de Horizon Europe. La ambición va más allá de una teja concreta: se trata de reforzar una industria solar europea propia en un momento en el que la dependencia exterior sigue siendo alta.
Los próximos pasos se centrarán en mejorar la vida útil, la fiabilidad y la escalabilidad del dispositivo. Si esa evolución se consolida, la energía solar podría empezar a integrarse en los edificios como una capa más del propio material constructivo, casi invisible desde la calle, pero activa desde el punto de vista energético.











