El Enfield 8000, un pequeño utilitario eléctrico fabricado en 1973, ha sido transformado en un vehículo capaz de plantar cara a superdeportivos como el Lamborghini Aventador SVJ. La reconversión, obra del británico Jonny Smith, sustituye su mecánica original por dos motores de corriente continua que multiplican por cien la potencia del coche.
En su configuración de fábrica, el Enfield 8000 era un coche de uso urbano con 8 caballos de potencia y una velocidad máxima de 65 km/h. Smith adquirió una unidad dañada por inundación, un estado de partida que la mayoría habría descartado.
El proyecto exigió rediseñar por completo el sistema de propulsión. El chasis de los años 70 imponía limitaciones evidentes y la electrónica original no servía para soportar el rendimiento que el propietario buscaba.
De los 8 CV a los 800 caballos
La transformación culminó con un coche eléctrico de aproximadamente 800 caballos de potencia, una cifra equiparable a la de los superdeportivos modernos. Los dos motores eléctricos de corriente continua instalados en el chasis han disparado las prestaciones hasta un terreno que el modelo nunca habría rozado.

Las cifras lo confirman. El Enfield modificado acelera de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos y supera las 113 millas por hora en apenas seis. Nadie había llevado un coche eléctrico de los años 70 a ese registro.
Smith reconoció el escepticismo que rodeó el proyecto desde el principio: «Todo el mundo me dijo que no se podría conducir». El comportamiento final del vehículo, según su propio testimonio, ha superado todas las previsiones iniciales.
¿Puede con un Lamborghini?
La comparación con el Lamborghini Aventador SVJ no es retórica. El italiano acelera de 0 a 100 km/h en un rango de 2,5 a 2,8 segundos y completa 400 metros en 10,3 segundos. El Enfield 8000 reconvertido ha registrado 9,86 segundos en esa misma distancia, lo que sugiere que puede batirlo en determinadas condiciones.
El listón se amplía a otros modelos de la categoría. El proyecto se sitúa en un rango competitivo frente a vehículos como el McLaren 720S, el Porsche 911 GT3 o incluso el Ferrari LaFerrari. Tampoco se queda atrás frente al Tesla Model S P85D, una de las referencias actuales en aceleración eléctrica.













