El libro azul anual publicado este viernes por la Asociación de Energía Nuclear de China ha confirmado el primer puesto mundial de Pekín en capacidad atómica total instalada, con 125 gigavatios entre reactores en servicio y obras en curso, una magnitud que supera con claridad los totales combinados de cualquier otro Estado con programa nuclear activo.
La televisión estatal CCTV, que adelantó las cifras citando el mismo informe, detalla que siete reactores estarán listos para entrar en funcionamiento este año en distintas provincias, lo que elevaría a 70 unidades operativas la flota china antes de que acabe 2026.
El país ya opera 60 reactores comerciales, tiene 36 en construcción (dos de ellos iniciados durante los primeros meses de este año) y suma 16 proyectos aprobados a la espera de arrancar obras. En términos globales, BloombergNEF prevé que la industria mundial añada unos 15 reactores en 2026 tras una reducción neta de 1,1 GW en 2025, lo que significa que China por sí sola representa casi la mitad de las nuevas puestas en marcha del planeta.
La carrera por adelantar a Francia este año y a Estados Unidos en una década
La capacidad operativa china se sitúa hoy en torno a 62 GW, por detrás de los 97 GW de Estados Unidos y los 63 GW de Francia, según los datos cruzados por la Administración de Información Energética estadounidense y el Organismo Internacional de Energía Atómica. El diferencial se cerrará antes de que termine 2026 con el arranque de los siete nuevos reactores, momento en el que China adelantará a Francia en capacidad instalada operativa.
El objetivo a medio plazo incorporado al 15.º Plan Quinquenal fija 110 GW operativos para 2030, un incremento del 76% respecto al cierre de 2025, y la meta a largo plazo sube a 200 GW en 2035, cifra que requeriría aproximadamente 150 reactores adicionales y una inversión estimada en 440.000 millones de dólares.
Desde 2022, el Gobierno chino aprueba diez o más proyectos de construcción de reactores cada año, un ritmo que ningún otro país sostiene. «El desarrollo de la energía nuclear en China se encuentra en una etapa decisiva de expansión», declaró Dong Baotong, viceministro de Ecología y Medio Ambiente, durante un evento sobre seguridad celebrado en Shenzhen a comienzos de este mes, en el que situó la prioridad del programa en equilibrar crecimiento rápido y protocolos de seguridad reforzados.
Hualong One, CAP1000 y el primer híbrido PWR-HTGR del mundo
La flota china se construye sobre diseños de desarrollo nacional, liderados por el reactor de tercera generación Hualong One, el CAP1000 (versión localizada del AP1000 estadounidense) y unidades VVER de diseño ruso que todavía forman parte de la cartera.En enero, la provincia de Jiangsu inició la construcción de la primera planta nuclear híbrida del mundo, que combina reactores de agua a presión de tercera generación con un reactor de cuarta generación refrigerado por gas a alta temperatura.
El esquema permite producir simultáneamente electricidad de base, calor industrial de alta temperatura para siderurgia o química, y vapor para redes de calefacción urbana, una integración que ningún otro país ha llevado todavía al terreno comercial.
El HTGR chino, heredero del programa HTR-PM de Shidao Bay (el primer reactor de cuarta generación modular en operación comercial del planeta), alcanza temperaturas de salida superiores a los 700 grados, frente a los 330 grados típicos de los reactores de agua presurizada clásicos.
La cadena industrial asociada refuerza el liderazgo. Las empresas estatales CNNC, CGN y State Power Investment Corporation concentran el grueso de la construcción y han desarrollado capacidades domésticas completas para vasijas, combustible, generadores de vapor y sistemas de control que permiten prescindir de proveedores extranjeros en los nodos críticos, una diferencia sustancial respecto al parón que vive la cadena nuclear europea.
Qué significa el ritmo chino para Europa y España
El contraste con el escenario europeo es directo. Francia acaba de aprobar la construcción de seis reactores EPR2 con fecha de arranque posterior a 2035, Reino Unido mantiene en marcha Hinkley Point C (con costes por encima de 46.000 millones de libras) y el resto del continente avanza proyectos aislados sin una cartera comparable.
España mantiene el calendario de cierre progresivo de sus siete reactores comerciales entre 2027 y 2035, con Almaraz I a la cabeza, un plan que coloca al país en dirección opuesta al ciclo global y que deja a la generación eléctrica peninsular con un hueco estructural que deberá cubrirse con renovables, almacenamiento y ciclo combinado.
Mientras tanto, el volumen de pedidos chino permite que los proveedores nacionales asiáticos ganen curvas de aprendizaje y bajen costes por megavatio instalado hasta cifras que ningún fabricante europeo u occidental puede igualar. La cobertura técnica del informe recogida por medios financieros asiáticos subraya que el ritmo chino cambia también las reglas de juego para la exportación, con los diseños Hualong One y CAP1000 como candidatos naturales para terceros mercados en Oriente Medio, Sudeste Asiático y África en los próximos diez años.












