La Comunidad de Madrid levantará un paso de fauna sobre la M-607 dentro de la ampliación del tercer carril entre Tres Cantos y Colmenar Viejo, una actuación que incorporará el primer ecoducto o puente verde de este corredor viario para permitir que los animales crucen la carretera sin exponerse al tráfico.
La obra forma parte de una intervención más amplia destinada a aumentar la capacidad de una carretera por la que circulan más de 60.000 vehículos al día, uno de los mayores volúmenes de tráfico de esta parte de la región. El plan regional prevé ampliar 14,6 kilómetros de la vía y ejecutar los trabajos en dos grandes fases, con el objetivo de reducir retenciones recurrentes en horas punta y mejorar la movilidad diaria de los municipios del norte metropolitano.
El valor diferencial del nuevo paso no está en la obra civil en sí, sino en el problema que intenta resolver. La ampliación de una gran carretera puede fragmentar los corredores ecológicos y convertir una infraestructura de movilidad en una barrera para la fauna. Por eso, el diseño incorpora un cruce superior cubierto con tierra y vegetación, de modo que funcione como una prolongación natural del terreno y reduzca el efecto de ruptura del paisaje.
Un ecoducto de 140 metros para coser el territorio
El futuro paso de fauna tendrá 140 metros de longitud y 60 de anchura. Según la información difundida, consistirá en cuatro falsos túneles de hormigón apoyados sobre zapatas y posteriormente cubiertos con una capa de tierra de al menos 60 centímetros para favorecer el desarrollo de vegetación sobre la estructura.
La integración ambiental incluirá siembras, plantaciones arbustivas y una pantalla de arbolado en ambos márgenes. Entre las especies previstas figuran escaramujo, retama y romero, además de encinas colocadas con separación regular. También se instalarán barreras de piedra en las entradas para impedir el acceso de vehículos y preservar el uso estrictamente ecológico del paso.
Dónde estará y cómo se construirá
La ubicación elegida se sitúa en las proximidades del punto kilométrico 30 de la M-607, aprovechando una zona de desmonte junto a la carretera. La elección responde, según la información conocida, a las características del terreno, a la ausencia de áreas edificadas en el entorno inmediato y a la necesidad de encajar el cruce con otras infraestructuras ya existentes, incluidas las ferroviarias.
La construcción del ecoducto se ejecutará en dos etapas. Primero se levantarán las pilas intermedias que sostendrán la estructura y, en una segunda fase, se ejecutarán los arcos. Por ahora no se han comunicado fechas concretas para el inicio de ese tramo específico, aunque las obras generales del tercer carril siguen avanzando y el Gobierno regional ya anunció que el primer segmento de dos kilómetros, entre los puntos 23 y 25, quedará finalizado en 2026.
La incorporación de este puente verde introduce una dimensión distinta en una obra concebida sobre todo para absorber tráfico. La M-607 no solo ganará capacidad, también sumará una infraestructura pensada para mantener la conectividad de la fauna en uno de los accesos más transitados al norte de Madrid, una solución que previsiblemente marcará el estándar de futuras ampliaciones en entornos de alto valor ambiental.










