La minera estatal sueca LKAB ha comunicado una revisión al alza de sus recursos minerales que vuelve a situar al norte de Suecia en el centro del mapa europeo de materias primas. La compañía asegura que ha incorporado alrededor de 500 millones de toneladas adicionales respecto a 2023 y sitúa el volumen combinado de recursos en 6.100 millones de toneladas, con especial protagonismo para Kiruna, Malmberget y Svappavaara.
La actualización tiene una derivada estratégica evidente. LKAB no solo extrae hierro, sino que trabaja también con minerales que contienen fósforo y tierras raras, dos grupos de materiales clave para fertilizantes, imanes permanentes, vehículos eléctricos y aerogeneradores. En un contexto de dependencia exterior de Europa, la compañía sostiene que estos nuevos datos refuerzan la autonomía industrial del continente.
El foco principal vuelve a estar en Per Geijer, el yacimiento situado en el entorno de Kiruna. Allí, LKAB eleva sus recursos totales hasta 1.200 millones de toneladas, con 2,2 millones de toneladas de óxidos de tierras raras in situ, casi un 30% más que el año anterior y el doble que en 2022. La empresa ya presentó esta zona en 2023 como la mayor concentración conocida de este tipo en Europa.
Un hallazgo con hierro, fósforo y tierras raras
La compañía enmarca el anuncio dentro de su estrategia para ampliar la cadena de valor minera. El vicepresidente de Exploración de LKAB, Ian Cope, subrayó que “estos son muy buenos resultados” y añadió que “el potencial del suministro sueco de mineral de hierro y también del suministro de minerales críticos ha vuelto a mejorar”. Esa lectura conecta el hallazgo con una discusión cada vez más presente en Bruselas: cómo reducir la exposición europea a China y otros proveedores externos.
El caso de Per Geijer resulta especialmente relevante porque combina varios materiales en el mismo cuerpo mineralizado. LKAB explica que el mismo tonelaje que contiene hierro y fósforo incluye también tierras raras en leyes superiores a las encontradas en otros depósitos del grupo. Según la empresa, esa mezcla puede convertir la explotación futura en una pieza importante para la transición energética y para la producción de imanes permanentes dentro de Europa.
La UE ya lo considera un proyecto estratégico
La actualización llega, además, pocos días después de que la Comisión Europea otorgara a Per Geijer, a la futura planta industrial de Luleå y al proyecto de apatita en Gällivare la condición de proyectos estratégicos bajo la Critical Raw Materials Act. El consejero delegado de LKAB, Jan Moström, afirmó que la decisión “es un reconocimiento del potencial de LKAB para contribuir a asegurar el acceso de Europa a materias primas estratégicas”.
Sin embargo, el salto desde el recurso geológico hasta la producción industrial no será inmediato. LKAB ya advirtió en 2023 de que el camino hasta una nueva mina es largo, sujeto a concesiones, estudios adicionales y al desarrollo de capacidad de procesamiento para fósforo y tierras raras. El hallazgo, por tanto, no resuelve por sí solo el problema europeo de suministro, aunque sí amplía de forma clara el margen de maniobra de Suecia en uno de los sectores más sensibles para la industria del futuro.











