Ni siquiera la IA puede hacer que el clima sea 100% predecible ¿Qué significa el progreso en la era de las supercomputadoras?

Publicado el: 24 de marzo de 2026 a las 06:28
Síguenos:
Borrasca con ojo bien definido vista desde el espacio sobre la superficie de la Tierra.

La inteligencia artificial está cambiando la forma de hacer previsiones meteorológicas y climáticas, pero no va a convertir el clima en un sistema totalmente predecible. Esa es la idea central del artículo publicado por Wired Italia, que recoge las explicaciones de Martin Palkovic, director de Computing del ECMWF, uno de los centros de predicción meteorológica más importantes del mundo.

Según Palkovic, el principal límite no está en la falta de datos o de potencia de cálculo, sino en la propia naturaleza del sistema atmosférico. La atmósfera funciona como un sistema caótico, donde pequeñas diferencias en las condiciones iniciales pueden acabar generando resultados muy distintos. Por eso, ni la inteligencia artificial ni los superordenadores pueden eliminar por completo la incertidumbre.

La IA sí permite mejorar la precisión y la velocidad

Eso no significa que no haya avances. El responsable del ECMWF explica que los modelos tradicionales basados en física han progresado durante décadas a un ritmo lento pero constante, hasta ganar aproximadamente un día adicional de capacidad predictiva cada diez años. En ese contexto, la IA puede acelerar parte de ese avance y mejorar campos concretos de la predicción.

Uno de los ejemplos que menciona el artículo es el de los ciclones tropicales, donde algunas soluciones basadas en inteligencia artificial ya están obteniendo mejores resultados que ciertos modelos físicos clásicos. En este terreno, la IA ayuda a detectar patrones más complejos y a reaccionar con más rapidez.

Otro de los aspectos más relevantes del texto está en el consumo energético. Palkovic sostiene que, una vez entrenados, los modelos de IA pueden realizar previsiones con un gasto mucho menor que los modelos físicos tradicionales. Según su explicación, una previsión basada en IA puede requerir entre mil y diez mil veces menos energía que una simulación clásica.

Eso no significa que la IA no tenga impacto ambiental, porque la fase inicial de entrenamiento sigue siendo muy costosa. Aun así, el artículo subraya que, una vez completado ese proceso, el uso diario del modelo resulta mucho más ligero. Además, el ECMWF afirma que alimenta sus sistemas con energía renovable y tecnologías como paneles solares.

También puede facilitar el acceso a estas herramientas

El artículo apunta además a otra consecuencia importante: la posible democratización de la predicción climática. Mientras que los modelos físicos tradicionales exigen infraestructuras enormes y muy caras, los modelos basados en datos pueden utilizarse después con recursos más limitados. Eso podría permitir que más universidades, centros de investigación o países con menor capacidad tecnológica accedan a herramientas avanzadas de previsión.

La principal matización es esa. La noticia no dice que la IA vaya a hacer el clima totalmente previsible, sino que puede mejorar mucho la precisión, la velocidad y la eficiencia de las previsiones. El propio artículo insiste en no confundir progreso tecnológico con control absoluto. La IA ayuda, pero sigue estando sujeta a los límites físicos de un sistema tan complejo como la atmósfera.

En otras palabras, el avance es importante, pero no convierte la meteorología en una ciencia exacta sin margen de error.

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

Deja un comentario