La agencia DARPA ha convertido en realidad uno de los conceptos más ambiciosos de la guerra naval autónoma con el USX-1 Defiant, un buque no tripulado diseñado desde el primer plano para no alojar nunca a una persona a bordo. El proyecto forma parte del programa No Manning Required Ship (NOMARS) y persigue demostrar que un barco sin pasillos, camarotes, puente ni sistemas de soporte vital puede resultar más barato, eficiente y resistente en mar abierto que una plataforma convencional.
La embarcación, construida por Serco y botada tras completar su construcción en febrero de 2025, mide 180 pies, unos 55 metros, y desplaza 240 toneladas métricas. Según la documentación oficial, el rediseño total del casco elimina casi todas las concesiones ligadas a la presencia humana, una decisión que, según DARPA, mejora el tamaño final, la fiabilidad en el mar, la eficiencia hidrodinámica y la capacidad de supervivencia ante estados de la mar adversos o acciones hostiles.
Una arquitectura naval pensada para prescindir del factor humano
La lógica del programa no consiste únicamente en automatizar un barco tradicional, sino en redefinir la arquitectura naval a partir de la ausencia total de tripulación. Greg Avicola, responsable de NOMARS en DARPA, lo resumió durante la presentación oficial al señalar que “Defiant es un barco pequeño pero duro” y que su objetivo es demostrar que una nave puede operar en océano abierto sin personas para gobernarla. El propio programa subraya que esta simplificación permite una producción y un mantenimiento más rápidos en astilleros que normalmente trabajan con yates, remolcadores o embarcaciones de servicio.
Este planteamiento encaja con una tendencia más amplia dentro de la Marina estadounidense: trasladar ciertas misiones peligrosas o rutinarias a plataformas no tripuladas para reservar los buques con dotación humana a tareas más complejas. En este sentido, Stars and Stripes recogió que la Armada contempla emplear sistemas como Defiant en operaciones donde un navío tripulado asumiría un riesgo elevado de bajas.
Pruebas en mar abierto y transición a la Marina
Las pruebas ya han superado varios hitos relevantes. DARPA confirmó que el buque realizó una travesía oceánica inicial de más de 1.100 millas náuticas en cinco días y también completó una demostración de repostaje en el mar sin nadie a bordo, replicando el procedimiento estándar de abastecimiento lo más fielmente posible. Además, el programa aspira a validar una fiabilidad muy alta durante largos periodos y una autonomía prolongada en aguas abiertas.
Stephen Winchell, director de DARPA, sostuvo que esta familia de barcos ofrece plataformas autónomas, distribuibles y de largo alcance con potencial para ampliar la letalidad, la detección y la logística naval a menor coste. Cuando concluya la demostración en el mar, el Defiant pasará a la oficina de sistemas marítimos no tripulados de la Armada, que deberá decidir cómo integrar la tecnología en futuros programas. El Congreso ya reservó 2.100 millones de dólares para el desarrollo y adquisición de buques medianos no tripulados construidos con este enfoque, una señal de que la experimentación ha empezado a convertirse en política industrial y estratégica.













