Los hijos de Donald Trump respaldan Powerus, la firma de drones que quiere integrar tecnología ucraniana y cotizar en Nasdaq

Publicado el: 15 de marzo de 2026 a las 12:43
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Dron volando sobre un bosque nevado durante el invierno.

La entrada de Donald Trump Jr. y Eric Trump en el capital de Powerus, una compañía de sistemas autónomos con ambición de salir a bolsa en Nasdaq, sitúa a la industria de los drones en el centro de una nueva convergencia entre defensa, mercado y geopolítica. La operación se formaliza a través de una fusión con Aureus Greenway Holdings, ya registrada ante la SEC, y contempla que la empresa combinada adopte el nombre de Powerus Corporation y aspire a cotizar bajo el ticker PUSA.

La documentación remitida al regulador estadounidense confirma que el acuerdo se firmó el 8 de marzo de 2026 y que, si culmina, Andrew Fox será consejero delegado y Brett Velicovich presidente y director de operaciones de la nueva sociedad. El mismo expediente añade que el cierre depende, entre otros factores, de la efectividad de un formulario S-4, de aprobaciones societarias y de la autorización de Nasdaq para la admisión a cotización.

En paralelo, varios medios financieros estadounidenses han informado de que Powerus estudia adquirir fabricantes ucranianos de drones o licenciar su tecnología para producirla en suelo estadounidense, un movimiento que buscaría aprovechar la experiencia acumulada por Ucrania en el uso intensivo de sistemas no tripulados durante la guerra. Esa hoja de ruta no aparece detallada en el 8-K de la SEC, pero sí ha sido descrita por The Wall Street Journal y Financial Times como uno de los ejes estratégicos del proyecto.

Una fusión inversa para acelerar la salida a bolsa

La estructura elegida responde a un patrón cada vez más frecuente en el mercado tecnológico: usar una cotizada preexistente como vehículo de acceso rápido al parqué. En este caso, Aureus Greenway, hasta ahora vinculada al negocio de campos de golf, absorberá a Powerus mediante una subsidiaria creada para la operación. El comunicado distribuido a través de Nasdaq sostiene que la compañía resultante quiere reforzar la “dominancia” estadounidense en el sector mediante fabricación doméstica, innovación en sistemas autónomos y alianzas de defensa.

La operación llega acompañada, además, de una colocación privada previa de unos 9 millones de dólares, gestionada con la participación de Dominari Securities, otra pieza relevante en el ecosistema inversor próximo a los hijos del presidente estadounidense. Este elemento resulta clave porque la propia documentación regulatoria lo sitúa como condición para completar la transacción.

Velicovich, cofundador de Powerus y exveterano de operaciones especiales del Ejército de Estados Unidos, defendió en el comunicado corporativo que la compañía nace de experiencia acumulada “en entornos de combate activo” y que esa familiaridad con el terreno condiciona “cada decisión” técnica y operativa. La empresa intenta presentarse como un actor validado por el campo de batalla, un argumento comercial especialmente potente en el actual ciclo de inversión en defensa autónoma.

Ucrania como laboratorio tecnológico y Estados Unidos como plataforma industrial

El atractivo de la tecnología ucraniana no es casual. La guerra ha convertido al país en un banco de pruebas real para drones de ataque, vigilancia y logística, lo que ha elevado el interés de fabricantes y fondos occidentales por soluciones que ya han demostrado utilidad en escenarios de alta intensidad. Powerus, según esas informaciones, quiere trasladar ese conocimiento al mercado estadounidense sin renunciar a los requisitos de fabricación nacional que dominan la contratación militar.

Al mismo tiempo, la implicación de los hijos de Donald Trump ha reactivado el debate sobre potenciales conflictos de interés en sectores sensibles para la política industrial y militar de Estados Unidos. ABC News, The Guardian y Military Times han subrayado esa preocupación al analizar un negocio que busca crecer precisamente cuando Washington intenta reducir su dependencia de proveedores extranjeros y acelerar la producción local de drones.

La evolución del acuerdo dependerá ahora del calendario regulatorio y del apetito del mercado. Sin embargo, la operación ya deja una señal nítida: la próxima gran expansión del negocio de los drones podría jugarse entre el capital político estadounidense y la experiencia bélica ucraniana.

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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