Antes de que el gasóleo llegara a 5 dólares el galón, los camioneros independientes de larga distancia en Estados Unidos ya operaban con márgenes de 5 centavos por milla. Una cifra que dejaba poco espacio para cualquier sobresalto. El encarecimiento del combustible ha añadido 20 centavos de coste por cada milla recorrida, lo que equivale a cuadruplicar de un golpe lo que el transportista tenía para cubrir el resto de sus gastos. DAT Freight Analytics, una de las principales firmas de análisis del mercado de transporte por carretera en EEUU, estima que los operadores independientes solo logran recuperar en sus tarifas la mitad de ese incremento. El resto lo absorben ellos.
De los 450.000 camioneros propietarios que mueven carga completa de larga distancia en el país, muchos llegaron al mercado durante el boom de 2021 y 2022 y ahora acumulan deudas, retrasos en el cobro y una estructura de costes que no tiene margen de ajuste.
El mercado de transporte por carretera en EEUU experimentó una expansión inusual entre 2021 y 2022. Los estímulos económicos de la pandemia dispararon el consumo y con él la demanda de camioneros, lo que llevó a miles de conductores a comprar su propio camión y registrarse como operadores independientes. Christopher Lloyd, veterano del sector con base en Richmond, Virginia, dio ese paso en 2024, cuando el ciclo ya se había girado.
«El mercado cambió fundamentalmente a finales de 2022», señala Dean Croke, analista sénior de DAT Freight Analytics. Quienes entraron durante los años de bonanza con financiación a tipo fijo se encontraron con un mercado saturado, tarifas a la baja y costes de combustible al alza.
El mecanismo de pago agrava la situación. Los camioneros independientes facturan por carga completada pero cobran semanas o meses después de haber entregado la mercancía. Durante ese intervalo, el combustible ya pagado de su bolsillo no genera ningún ingreso. Esa asimetría entre el momento del gasto y el del cobro es especialmente dañina cuando el precio del gasóleo sube con rapidez.
Pagados por milla en un mercado que se mueve por horas
La estructura retributiva del sector añade otro problema. Los camioneros independientes cobran por milla recorrida, no por hora trabajada. Cuando el tráfico se detiene, cuando hay esperas en el punto de carga o cuando la ruta obliga a rodeos, el tiempo corre pero los ingresos no. Esa fórmula funcionaba cuando el diferencial entre ingresos y costes dejaba un colchón. Con el precio del gasóleo en máximos y las tarifas de flete sin recuperar el mismo ritmo, el modelo financiero del propietario-operador individual ha quedado expuesto.
Los camioneros independientes de larga distancia en EEUU ganaban 5 centavos por milla antes de la última escalada del combustible. El gasóleo a 5 dólares el galón ha añadido 20 centavos de coste por cada milla, y el mercado solo acepta trasladar la mitad a las tarifas. Para 450.000 operadores que compraron su camión en los años del boom y ahora compiten en un mercado saturado, la aritmética no cierra.













