¿Qué se hace con casi 278.000 metros cúbicos de tierra sacados de una gran obra urbana? En Madrid, la respuesta ya se ve a simple vista junto a la A-5: tres montañas artificiales que dejarán de ser un simple acopio de obra para convertirse en uno de los símbolos del futuro Paseo Verde del Suroeste.
La Junta de Gobierno municipal autorizó el 26 de febrero la licitación del proyecto de urbanización en superficie, con un presupuesto de 75 millones de euros con IVA incluido y un plazo de ejecución de 18 meses. Las obras arrancarán en septiembre y la previsión oficial es que el conjunto quede rematado a comienzos de 2028.
Montañas artificiales en Madrid con tierra reutilizada
Lo relevante no es solo la imagen. También el modelo. El Ayuntamiento plantea reutilizar la tierra de la excavación del soterramiento de la A-5 para levantar estas colinas en la parcela de la antigua subestación de Iberdrola, un ámbito verde de 20.000 metros cuadrados que servirá de conexión entre el nuevo Paseo Verde del Suroeste y dos grandes pulmones del oeste de la capital, la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina.
En la práctica, eso significa reducir movimiento de residuos, ahorrar parte de la gestión de tierras y dar una segunda vida a un material que, en otra obra, habría acabado saliendo en camiones.
Qué tendrá el nuevo parque sobre la A-5
Cada colina tendrá un uso distinto. La del norte se reservará para el ocio activo, con graderío para un circuito de pump track y skate park. La del oeste funcionará como mirador y punto de interpretación de la red verde del entorno. Y la del sur se orientará más a la biodiversidad, con zona de merenderos. No es un detalle menor.
En una ciudad donde muchas intervenciones verdes terminan pareciéndose entre sí, aquí se intenta mezclar paisaje, deporte y descanso en una misma operación urbana.
Madrid gana zonas verdes, árboles y conexión urbana
El proyecto completo aspira a recuperar 100.000 metros cuadrados ocupados hoy por la autovía y sus enlaces, sobre un corredor de 3,2 kilómetros que conectará con Madrid Río, Casa de Campo y Cuña Verde.
Además, el contrato fija como prioridad la plantación de más de 7.000 árboles para ganar sombra, confort térmico y prestaciones ambientales en un espacio muy expuesto. También se prevé un carril bici bidireccional segregado y un tráfico en superficie mucho más contenido, con prioridad para peatones, ciclistas y transporte público.
El impacto urbano de la transformación de la A-5
Hay otra lectura, más de fondo. La A-5 no solo ha sido una infraestructura de entrada a Madrid. También ha funcionado durante décadas como una frontera física entre barrios. El Ayuntamiento habla de “suturar” esa fractura urbana, una expresión quizá ambiciosa, pero bastante gráfica.
Al final del día, de eso va esta obra: de transformar una autopista dura, ruidosa y divisoria en un eje más habitable. Falta ver cómo se comportará en el uso real, el de los paseos, el calor de julio y el mantenimiento diario. Ahí es donde se juegan de verdad estos proyectos.
El comunicado oficial se publicó en Madrid licita el proyecto de urbanización en superficie del Paseo Verde del Suroeste.
Foto: Europa Press.










