El Dynamic Locomotion Systems Laboratory del Instituto Italiano de Tecnología (IIT) de Génova desarrolló VERO (Vacuum-cleaner Equipped RObot) sobre la plataforma cuadrúpeda Unitree AlienGo, entrenando su sistema de visión con más de 2.000 imágenes para detectar y aspirar residuos en arena blanda, piedras y terrenos irregulares.
Cuando el sistema de visión de VERO identifica un objeto en la arena y no está seguro de si es basura, el robot ajusta la posición de su cuerpo para observarlo desde otro ángulo antes de aspirarlo. Es una maniobra que los tractores de limpieza de playa no pueden hacer.
Tampoco pueden moverse sin aplastar la superficie, ni alcanzar colillas enterradas en arena blanda, ni trabajar en silencio durante el amanecer sin espantar la fauna que anida en la orilla. El robot cuadrúpedo que ha desarrollado el Instituto Italiano de Tecnología en Génova hace las cuatro cosas. En las pruebas iniciales ha recogido hasta el 90% de las colillas que detecta.
Las cuatro aspiradoras que lleva en las patas y cómo las dirige la IA
VERO monta una unidad de aspiración de 2 kilos en su lomo. Desde ahí, las mangueras recorren las cuatro patas del robot hasta unas boquillas impresas en 3D situadas justo encima de cada pie. El robot aspira mientras camina, sin detenerse. La geometría de las patas le permite mantener las boquillas a ras del suelo incluso sobre superficies irregulares, arena blanda o escalones.
Dos cámaras Intel RealSense dirigen el movimiento: una en posición frontal planifica la ruta, otra en profundidad controla el posicionamiento exacto de cada pata sobre el terreno. Los algoritmos de Dijkstra calculan la trayectoria óptima para cubrir el área delimitada sin dejar zonas sin pasar. Cuando la IA detecta un objeto con baja confianza, el robot se reposiciona antes de decidir si lo aspira. El sistema fue entrenado con más de 2.000 imágenes de residuos en distintos entornos para distinguir basura de elementos naturales.
La plataforma base, el Unitree AlienGo, tiene un coste de unos 50.000 dólares. Los investigadores del IIT estudian adaptar el sistema a la plataforma Unitree Go2, cuyo precio es de aproximadamente 1.600 dólares, para ampliar su viabilidad a municipios con presupuestos reducidos.
Por qué las colillas son el residuo que los tractores de playa no resuelven
Cada año se desechan en todo el mundo aproximadamente 4.500 millones de colillas. Una parte significativa acaba en playas, donde se hunden en la arena húmeda o quedan medio enterradas. Los tractores rastrillo convencionales que limpian las costas no están diseñados para residuos de ese tamaño: su paso aplana la arena, pero no recoge lo que está por debajo de los primeros centímetros ni distingue colillas de arena oscura o pequeñas piedras. Además, operan a horas en que la maquinaria pesada perturba zonas de anidación.
VERO ha sido validado en seis entornos distintos: playas, parques, zonas pavimentadas, superficies de grava, escaleras y parques infantiles. Los investigadores del IIT lo presentan como uno de los primeros prototipos que demuestra la viabilidad de los robots cuadrúpedos para tareas de limpieza cotidiana en terrenos donde la maquinaria convencional no tiene acceso.










