Desde mayo de 2021, Tesla publicitaba sus coches con la frase en su web: “El sistema está diseñado para poder conducir viajes de corta y larga distancia sin que la persona en el asiento del conductor deba hacer nada.” Los vehículos que llevaban ese texto no podían operar como vehículos autónomos. El 16 de diciembre de 2025, el Departamento de Vehículos de Motor de California (DMV) que es algo así como la DGT en España emitió su resolución adoptando las conclusiones del juez administrativo: el término “Full Self-Driving” era “manifiestamente falso y contrafactual” y el término “Autopilot” seguía “una larga tradición ilegal de usar intencionalmente la ambigüedad para engañar a los consumidores”.
El director de la DMV, Steve Gordon, resumió la posición del organismo en una sola frase: “California tiene cero tolerancia para publicidad engañosa que pone en riesgo la seguridad.”
Cuatro años de un nombre y su coste
La DMV había presentado las acusaciones formales contra Tesla en noviembre de 2023, pero los términos llevaban circulando desde 2021 en el sitio web, en los materiales de venta y en la denominación interna de los sistemas a bordo. Durante ese período, aproximadamente cuatro millones de coches salieron de las plantas de Tesla con hardware que, según el propio fallo, no correspondía con las capacidades prometidas en el nombre de la función.
El sistema que Tesla vendía como conducción autónoma es, en clasificación técnica de la SAE, un sistema de nivel 2: mantiene el carril, ajusta la velocidad y puede gestionar algunos cambios de carril, pero requiere que el conductor mantenga la atención y las manos disponibles en todo momento. La diferencia entre nivel 2 y nivel 4 o 5, que es lo que el nombre “Full Self-Driving” sugiere, es la diferencia entre un asistente y un conductor.
El fallo redujo las sanciones que el juez administrativo había propuesto inicialmente, que incluían suspensiones de 30 días tanto para la licencia de fabricante como para la de distribuidor. La DMV eliminó la suspensión de la licencia de fabricante y concedió a Tesla 60 días para retirar el término “Autopilot” de su marketing, con la amenaza de ejecutar la suspensión de la licencia de venta si incumplía.
Un parche de software y una demanda
Tesla cumplió. La actualización de software 2026.2.9 realizó los cambios en silencio: “Navigate on Autopilot” pasó a llamarse “Navigate on Autosteer”, el “FSD Computer” se convirtió en “AI Computer”. El término “Full Self-Driving Capability” ya había sido rebautizado meses antes como “Full Self-Driving (Supervised)”, añadiendo el paréntesis que indica que el conductor debe supervisar el sistema en todo momento. El 17 de febrero de 2026, la DMV confirmó que Tesla había tomado las medidas correctoras y que no procedería la suspensión de la licencia.
Seis días después, el 23 de febrero, Tesla presentó una demanda contra la DMV de California para revertir el fallo de publicidad engañosa. La empresa también eliminó en enero de 2026 el nivel de Autopilot como opción de compra estándar, dejando el FSD como única alternativa bajo suscripción. El nombre que había dado forma a la promesa comercial de Tesla durante cuatro años desapareció en una nota de actualización; el debate sobre si esa promesa fue engañosa continuará en los tribunales.













