China ya ha abierto al tráfico el puente del Gran Cañón de Huajiang, en la provincia de Guizhou, una infraestructura que ha pasado a ser el puente más alto del mundo. La estructura se eleva 625 metros sobre el río Beipan, superando así el récord que hasta ahora tenía otro puente situado en la misma provincia. La apertura oficial al tráfico se produjo el 28 de septiembre de 2025.
El puente mide 2.890 metros de longitud y su vano principal alcanza los 1.420 metros, un dato que también lo sitúa entre las grandes obras de ingeniería en zonas montañosas. Además, permite recortar el tiempo de paso por el cañón de casi dos horas a apenas dos minutos, según las autoridades chinas.
Una obra récord en una de las zonas más escarpadas de China
La infraestructura se levanta en una región conocida por su relieve abrupto y por la abundancia de grandes puentes. En este caso, el puente de Huajiang forma parte de la autopista S57 Liuzhi-Anlong Expressway y fue construido para mejorar la conexión entre distintos puntos de Guizhou, una provincia donde la orografía complica mucho los desplazamientos por carretera.
La obra empezó en enero de 2022 y quedó completada en septiembre de 2025. El coste del proyecto se situó en torno a 2.100 millones de yuanes, una cifra equivalente a unos 235 millones de libras según medios especializados del sector.
Aquí conviene hacer matizar que cuando se habla del “puente más alto del mundo”, no se quiere decir que tenga las torres más elevadas ni que esté situado a mayor altitud sobre el nivel del mar. El récord se refiere a la distancia vertical entre el tablero del puente y el fondo del desfiladero, que en este caso llega a 625 metros.
Es decir, el dato espectacular no está tanto en la altura de sus pilonos como en el vacío que salva sobre el cañón. De hecho, sus torres principales miden 262 metros, muy por debajo de esos 625 metros con los que bate el récord mundial.
Varias informaciones recogen que el puente incorpora una pasarela panorámica de cristal, ascensor y hasta espacios orientados al turismo y a actividades de aventura, lo que muestra que la infraestructura también se ha planteado como reclamo económico para la zona.
En otras palabras, el titular es esencialmente correcto, pero con un matiz clave. China no ha inaugurado el puente más largo del mundo, sino el más alto en términos de desnivel sobre el terreno. Y lo ha hecho con una obra que convierte un recorrido muy lento por el cañón en un paso de apenas unos minutos.












