A 287.000 kilómetros de casa cuando empezaron a contarlo, los cuatro astronautas de Artemis II ya no miraban una Luna familiar. La propia NASA confirmó este fin de semana que la tripulación de la cápsula Orión ha comenzado a ver partes de la cara oculta durante su aproximación, con la cuenca de Orientale apareciendo ya en las imágenes tomadas a bordo. El gran momento, en cualquier caso, llegará este lunes 6 de abril, cuando la nave complete su histórico sobrevuelo alrededor del satélite y devuelva seres humanos al entorno lunar por primera vez desde 1972.
La escena tiene algo de transición entre dos mundos. Christina Koch, Reid Wiseman, Victor Glover y Jeremy Hansen viajaron hacia la Luna tras el despegue del 1 de abril a bordo de la primera misión tripulada del programa Artemis, un vuelo de prueba de unos diez días que no incluye alunizaje, pero sí una validación completa de los sistemas de Orión en espacio profundo. La NASA explica que el objetivo es comprobar cómo responde la nave con tripulación real antes de futuras misiones más ambiciosas.
Siete horas mirando a la Luna
La ventana crítica del vuelo durará casi una jornada completa. Según la planificación oficial de la agencia, el sobrevuelo lunar se extenderá entre las 2:45 y las 9:40 de la tarde, hora del este de EEUU, con las ventanas de Orión orientadas hacia la superficie para observaciones geológicas y toma de imágenes. Durante ese tramo, los astronautas verán la Luna desde una perspectiva distinta a la de las misiones Apolo, ya que no pasarán a unos 110 kilómetros de altura, sino a 4.066 millas de la superficie, suficiente para contemplar de una vez el disco lunar completo, incluidas regiones próximas a los polos.
Ese cambio de escala también convierte la jornada en un laboratorio científico. La tripulación tiene previsto fotografiar cráteres, flujos de lava antiguos, fracturas y relieves cuya textura y color ayudarán a planificar futuras operaciones lunares. NASA ha incorporado incluso oficiales científicos específicos para Artemis II con el fin de integrar estas observaciones en tiempo real dentro del control de misión.
Silencio total tras la Luna
El tramo más delicado llegará cuando Orión desaparezca por detrás del satélite. La agencia prevé un apagón de comunicaciones de unos 40 minutos a partir de las 5:47 p. m. EDT, un silencio completamente planificado que se produce porque la propia Luna bloquea la señal de radio entre la nave y la red terrestre de espacio profundo. No será una anomalía, pero sí uno de los momentos más simbólicos de toda la misión.
Además, Artemis II batirá durante ese mismo sobrevuelo una marca histórica. NASA estima que la nave alcanzará su máxima distancia respecto a la Tierra a las 7:05 p. m. EDT, situándose a 252.757 millas, unas 4.102 más que Apollo 13, el récord vigente hasta ahora para una misión tripulada. Después de eso, el viaje empezará a cambiar de signo. Si el calendario se mantiene, Orión amerizará frente a San Diego el viernes 10 de abril a las 8:07 p. m. EDT.









