Analizan microplásticos en estanques experimentales y descubren que eliminan a los guardianes naturales del agua

Publicado el: 11 de marzo de 2026 a las 06:32
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Floración de algas verdes vista desde arriba formando patrones en la superficie del agua.

Los microplásticos de origen fósil pueden estar amplificando las proliferaciones tóxicas de algas al eliminar a los pequeños animales que mantienen el equilibrio de los ecosistemas acuáticos, según un estudio publicado en la revista Communications Sustainability. La investigación, desarrollada por científicos de la Universidad de California en San Diego, demuestra que el plástico convencional desencadena un efecto en cascada que favorece las condiciones propicias para las floraciones nocivas, mientras que los bioplásticos presentan consecuencias significativamente menores.

Las llamadas mareas rojas y otros episodios de proliferación de algas se han intensificado en los últimos años en zonas costeras de Australia, América del Norte y el Mediterráneo, con impactos que van desde la muerte masiva de fauna acuática hasta el cierre de playas por riesgos sanitarios. Hasta ahora, la explicación se centraba en el exceso de nutrientes procedentes de fertilizantes agrícolas y aguas residuales. Este trabajo añade una capa adicional al problema: la contaminación plástica puede agravar esos desequilibrios desde dentro de la propia cadena alimentaria.

Estanques como laboratorio del ecosistema

El equipo comparó durante tres meses 30 pequeños ecosistemas acuáticos sometidos a diez concentraciones distintas de tres tipos de poliuretano termoplástico: uno derivado del petróleo y dos biodegradables desarrollados en los laboratorios de la universidad y comercializados por la empresa derivada Algenesis. El foco estaba en los copépodos, un tipo de zooplancton de agua dulce que se alimenta de algas y actúa como eslabón central de la red trófica acuática.

En los tanques con plástico fósil, la respuesta fue inmediata. Las poblaciones de zooplancton se desplomaron, ya fuera por mortalidad directa o por una reducción drástica de su capacidad reproductiva. Sin esos pastores microscópicos, las concentraciones de algas se dispararon de forma consistente. En cambio, los estanques con bioplásticos mostraron alteraciones mucho más moderadas y las floraciones solo aparecieron de forma esporádica.

Scott Morton, primer autor del estudio, explicó que el plástico derivado del petróleo tuvo un efecto negativo contundente sobre el zooplancton. Según indicó, esa caída se trasladó directamente a las algas: al haber menos consumidores, el sistema perdió su freno natural y las floraciones se intensificaron.

Un mecanismo “de arriba abajo”

El hallazgo más relevante del trabajo es que la contaminación plástica no actúa únicamente como fuente indirecta de nutrientes. Los investigadores documentaron un efecto descendente (top-down) que altera toda la cadena alimentaria desde los niveles superiores. Al eliminar a los consumidores de algas, los microplásticos inclinan el equilibrio ecológico a favor de las floraciones, incluso en entornos donde los nutrientes no son excesivos.

El profesor Jonathan Shurin, autor sénior de la investigación, señaló que las floraciones algales se atribuyen tradicionalmente a la contaminación por nutrientes, pero que este estudio muestra que parte de esos episodios podrían deberse también al efecto del plástico sobre los organismos que controlan a las algas.

Bioplásticos: alternativa con matices

Los resultados no convierten a los materiales biodegradables en una solución definitiva. Todo plástico deja huella en el entorno. Sin embargo, los datos indican que su impacto sobre los organismos reguladores del agua es notablemente inferior, lo que podría reducir el riesgo de desencadenar cascadas ecológicas como las observadas con los plásticos de origen fósil.

El equipo ya trabaja en una nueva fase del proyecto: ensayar plásticos “vivos” que contienen esporas bacterianas diseñadas para activarse al final de la vida útil del producto y acelerar su descomposición. Una línea de investigación que busca cerrar el ciclo de los materiales antes de que lleguen a los ecosistemas.

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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