Fabrican un Boeing 787 y tras 13 horas de vuelo lo tienen que desguazar

Publicado el: 9 de abril de 2026 a las 11:39
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l avión Dreamliner número 5 de Boeing está siendo desmantelado en el extremo sur del aeropuerto Paine Field en Everett

Un Boeing 787-8 Dreamliner con solo 13 horas registradas de vuelo ha terminado convertido en una fuente de repuestos antes de haber transportado a un solo pasajero en servicio comercial. El aparato, con matrícula N947BA, está siendo desmontado en Roswell, Nuevo México, después de una trayectoria anómala que lo dejó años en tierra y acabó haciendo más valiosas sus piezas que el avión completo, según han confirmado Aerospace Global News y la firma especializada C&L Aviation. El caso se ha convertido en uno de los ejemplos más extremos de cómo el mercado aeronáutico castiga incluso a aeronaves prácticamente nuevas.

El avión corresponde al número de serie 35507 y fue uno de los primeros Dreamliner fabricados por Boeing. Esa condición no es menor. Las primeras unidades del programa 787 arrastraron diversos problemas de producción y sobrepeso que afectaron a su atractivo comercial y obligaron a revisar parte de sus estructuras, una circunstancia que terminó marcando el destino de varios aparatos tempranos. N947BA nació dentro de esa hornada problemática y nunca logró encontrar un encaje estable en el mercado.

Su historial refleja esa deriva. El registro de B787 Register muestra que voló por primera vez en septiembre de 2016, pasó por distintos propietarios previstos y quedó almacenado durante largos periodos en Victorville antes de ser trasladado a Roswell en marzo de 2024 para iniciar su desmantelamiento. Más que una retirada prematura, lo ocurrido fue la culminación de un fracaso comercial prolongado.

Un avión nuevo que vale más por piezas

La razón inmediata del despiece está en la presión que sufre la cadena global de suministro. C&L Aviation explicó que este 787, propulsado por dos motores GEnx-1B, se desmonta en un momento en el que la flota mundial del modelo entra en una fase de mantenimiento intensivo y existe una fuerte escasez de componentes reutilizables en el mercado. La compañía subrayó además que se trata del primer 787 con motores GE desmontado en Estados Unidos y del primer 787 “nuevo” desguazado en cualquier parte del mundo.

Ese contexto ayuda a entender una decisión que, fuera del sector, parece irracional. Con más de un millar de Dreamliner en servicio y una oferta limitada de piezas disponibles, motores, trenes de aterrizaje, equipos hidráulicos y componentes electrónicos pueden alcanzar un valor estratégico muy superior al del avión completo si este arrastra un historial de almacenamiento, indefinición comercial y baja liquidez.

Un síntoma de la nueva economía aeronáutica

El desguace de N947BA no es un hecho completamente aislado. FlightGlobal ya documentó en 2023 el desmontaje de los primeros 787 retirados del mercado, impulsado por la misma lógica: la demanda de material usado pero certificado se ha disparado mientras fabricantes, talleres y aerolíneas siguen lidiando con cuellos de botella industriales.

Lo singular aquí es la juventud práctica del aparato. Que un fuselaje casi sin uso acabe sacrificado para mantener en vuelo a otros Dreamliner revela hasta qué punto el sector ha cambiado desde la pandemia. El valor ya no está siempre en volar el avión, sino en trocearlo a tiempo. Y ese giro anticipa que otros widebody de baja utilización podrían seguir el mismo camino en los próximos años.

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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