En el corazón de Riad iba a levantarse un cubo de 400 metros de alto, 400 de ancho y 400 de largo, una estructura tan descomunal que sus promotores llegaron a compararla con un edificio capaz de contener 20 Empire State Buildings. Ese era el Mukaab, una de las piezas más ambiciosas del programa Visión 2030 de Arabia Saudí. Ahora, ese plan ha quedado en suspenso. Varias fuentes citadas por Reuters aseguran que el reino ha paralizado la construcción prevista mientras reevalúa la financiación y la viabilidad técnica del proyecto.
El Mukaab debía ser el emblema del desarrollo New Murabba, una nueva zona urbana impulsada por el fondo soberano saudí PIF en el noroeste de la capital. El diseño contemplaba una inmensa carcasa metálica que envolvería una cúpula interior con pantalla inmersiva impulsada por inteligencia artificial y una gran torre en forma de zigurat. La idea era que el visitante entrara en un espacio cerrado, monumental y tecnológicamente intervenido, casi como una ciudad dentro de otra.
El ajuste llega por dinero y por prioridades
La suspensión no se ha presentado como un abandono oficial. Lo que ha trascendido es una revisión de costes, plazos y factibilidad, en un momento en que Arabia Saudí está redistribuyendo recursos hacia proyectos con retornos más inmediatos o con fechas comprometidas internacionalmente. Entre ellos aparecen la Expo 2030 de Riad, el Mundial de fútbol de 2034, el desarrollo de Diriyah y el megacomplejo de ocio Qiddiya.
La dificultad no era menor. En diciembre, el consejero delegado del proyecto, Michael Dyke, reconoció públicamente en una conferencia en Riad que levantar una estructura así obligaba a resolver problemas que “no existen hoy en día”, una forma bastante explícita de admitir la dimensión técnica del reto.
Un símbolo del nuevo tono saudí
El parón del Mukaab encaja con un mensaje que el propio Gobierno saudí ha empezado a verbalizar. El ministro de Economía, Faisal al-Ibrahim, declaró a Reuters que el país no rehúye admitir que algunos proyectos deben “cambiarse, retrasarse o reenfocarse”, aunque sin citar el Mukaab de forma expresa.
Por ahora, el gigante cúbico no ha sido cancelado. Pero el hecho de que una de las obras más espectaculares de la agenda saudí haya quedado congelada deja una señal bastante clara: incluso en el reino de los megaproyectos, la escala empieza a chocar con la realidad financiera y técnica.













