Crean un cilindro con bolas de acero que podría amortiguar terremotos sin electricidad y proteger edificios y puentes

Publicado el: 2 de abril de 2026 a las 09:08
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Dispositivo cilíndrico con esferas de acero diseñado para absorber vibraciones y reducir el impacto de terremotos en edificios y puentes.

La ingeniería sísmica acaba de sumar una propuesta tan simple en apariencia como ambiciosa en su objetivo. Un investigador de la Universidad de Sharjah, en Emiratos Árabes Unidos, ha desarrollado un dispositivo de disipación de energía basado en un cilindro hueco lleno de bolas de acero y un eje central con pequeñas varillas radiales, diseñado para reducir los efectos de terremotos, viento fuerte y otras vibraciones sobre edificios, puentes y equipos sensibles. La patente fue concedida por la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos en diciembre de 2025.

El sistema ha sido ideado por Moussa Leblouba, profesor de ingeniería civil en la Universidad de Sharjah. Según la descripción difundida por la universidad y por Tech Xplore, el mecanismo transforma parte del movimiento vibratorio en calor mediante rozamiento interno, de modo que reduce la energía que termina transmitiéndose a la estructura principal. El atractivo adicional es que funciona sin electrónica, bombas ni alimentación externa, algo especialmente relevante en escenarios de desastre donde un corte eléctrico puede inutilizar otros sistemas.

Leblouba resumió así el problema que intenta resolver: “Los terremotos, los vientos fuertes e incluso las vibraciones cotidianas provocadas por trenes o maquinaria pueden causar daños graves en edificios, puentes y equipos sensibles”. El investigador sostiene además que “como no requiere energía eléctrica, no puede quedar fuera de servicio por un apagón durante el mismo desastre para el que fue diseñado”, una de las ideas centrales del proyecto.

Cómo funciona el sistema de fricción interna

El principio de funcionamiento se apoya en una arquitectura muy compacta. Cuando la estructura se mueve, el eje interior se desplaza y sus varillas empujan las esferas de acero contenidas en el cilindro, generando fricción y disipando parte de la vibración. Earth.com y GlobalSpec explican que esa energía se convierte en calor, lo que deja menos carga dinámica disponible para fisurar hormigón, deformar acero o amplificar el desplazamiento estructural.

La universidad describe el invento como un sistema “simple, práctico y muy fácil de usar”, construido con componentes corrientes y sustituibles. Ese detalle importa porque muchos disipadores sísmicos requieren materiales específicos, mantenimiento complejo o reemplazo completo tras un evento severo. En este caso, la promesa del diseño es justamente la contraria: una solución más barata, modular y con menos dependencia tecnológica.

Todavía es una patente, no una implantación masiva

La lectura del anuncio, sin embargo, exige cautela. La información disponible procede sobre todo de la universidad, de la nota difundida por EurekAlert y de medios de divulgación tecnológica, no de un artículo científico reciente revisado por pares que detalle ensayos completos a escala real. Aun así, la Universidad de Sharjah afirma que las pruebas internas muestran tasas de amortiguamiento de entre el 37% y el 75%, mientras que otras coberturas hablan de una absorción de alrededor del 14% de la energía vibratoria en ciertos ensayos de laboratorio. Estas cifras no son directamente comparables sin acceso al protocolo experimental completo.

Eso sitúa el proyecto en una fase prometedora, pero todavía preliminar. El dispositivo apunta a una tendencia conocida en ingeniería, la de los sistemas pasivos de disipación, con una diferencia importante: busca llevar esa lógica a un formato más robusto y autónomo. Su valor inmediato no está en haber resuelto ya el problema de los terremotos, sino en abrir una vía de protección estructural que podría funcionar incluso cuando todo lo demás falle.

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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