El informe “EU Battery Storage Market Review 2025” de SolarPower Europe y el análisis del think tank Ember sitúan a Italia como el primer mercado continental de almacenamiento a gran escala, con 1,9 GW operativos y un crecimiento del 40% en los primeros diez meses de 2025.
Enel tiene instalados 1,7 GW de baterías en Italia y 1,5 GW en Estados Unidos. Que el mercado europeo supere al americano en capacidad instalada por la misma compañía no es un dato menor: es la señal de una acumulación que convirtió a Italia en el primer mercado europeo de almacenamiento de energía a gran escala. El país concentra el 20% de toda la capacidad continental. Entre enero y octubre de 2025, Italia añadió 0,7 GW adicionales, un crecimiento del 40% sobre la cifra de 2024. En el mismo período, Europa instaló en conjunto 27,1 GWh de almacenamiento con baterías, un 45% más que el año anterior.
Cómo funciona el almacenamiento de energía a escala de red
Los sistemas BESS (Battery Energy Storage System) son grandes baterías estacionarias conectadas a la red. Cargan cuando la generación renovable supera la demanda y descargan cuando la demanda sube o la producción cae. A diferencia de las centrales de bombeo hidráulico, no dependen de la orografía ni de embalses, y estabilizan la frecuencia de la red eliminando los vertidos de energía que se producen cuando hay más generación solar o eólica de la que la red puede absorber.
Italia tiene además una ventaja estructural derivada de su parque hidráulico. El proyecto BESS4HYDRO, instalado por Enel en Dossi, combina 4 MW de almacenamiento con la gestión de una central hidroeléctrica. La batería responde en milisegundos frente a los minutos que necesita la turbina hidráulica sola, lo que permite capturar valor en los mercados de servicios de ajuste de la red. Es el mismo principio que aplica a la integración de baterías con fotovoltaico y eólico, pero aprovechando infraestructura ya instalada que de otro modo no podría competir en esos mercados de velocidad.
La concentración en el sur y las islas
El grueso de las instalaciones se concentra en el sur de la península y en las islas, la misma geografía donde la penetración fotovoltaica es más alta. Sicilia y Cerdeña tienen capacidad de exportación limitada hacia el norte del país, lo que convierte el almacenamiento local en la única salida rentable para los excedentes de generación. Sin baterías, esa energía se vierte. Con ellas, se acumula y se vende cuando la demanda sube.
La comparación con California no es solo retórica. El estado americano lidera el almacenamiento con baterías en EEUU por las mismas razones que Italia en Europa: alta generación solar con ciclos marcados y redes con capacidad de interconexión limitada en los puntos de mayor producción. La evolución mensual de la capacidad instalada la publica Terna, el operador del sistema eléctrico italiano, y sus registros alimentaron los cálculos del informe de Ember.
Pioneer, BESS4HYDRO y los contratos MACSE
Pioneer, desarrollado por Enel en Fiumicino, almacena 10 MWh con 700 packs de baterías recicladas procedentes de vehículos eléctricos fuera de uso. Es el primer proyecto a escala real que prueba si las baterías de segunda vida de coches eléctricos pueden integrarse en la red sin comprometer la estabilidad del suministro. Si los resultados se confirman, el coste de los sistemas BESS puede reducirse reutilizando material que de otro modo iría directamente a reciclaje.
El marco regulatorio que sostiene la expansión son los contratos MACSE, el mecanismo italiano de remuneración por capacidad de almacenamiento. Enel tiene firmados contratos MACSE para 6,7 GWhcon una potencia de 1,1 GW. Esos contratos garantizan ingresos por disponibilidad durante varios años, el esquema que hace viable la inversión en almacenamiento a escala y que otros grandes mercados europeos todavía no han replicado con la misma dimensión.













