La startup francesa New World Wind diseñó el WindTree, una estructura metálica de tronco y ramas sobre la que se montan 36 microturbinas en forma de hoja denominadas Aeroleaf, cada una de 300 vatios de potencia y eje vertical, capaces de girar con el viento en cualquier dirección.
A primera vista, lo que hay plantado en ese jardín de Baja Sajonia parece un árbol ornamental. Tiene tronco, ramas y hojas. Las hojas son 36 microturbinas de doble pala con eje vertical. Cuando el viento sopla, todas giran. La orientación del eje las hace indiferentes a la dirección del aire, lo que les permite capturar tanto la brisa constante de campo abierto como el viento turbulento que circula entre edificios, el mismo que los aerogeneradores convencionales, diseñados para flujos laminares y grandes alturas, no pueden aprovechar. La estructura completa mide 9,8 metros de alto y 7,2 metros de ancho y está fabricada en acero.

En condiciones de viento realistas, con velocidades en torno a los 8 metros por segundo, el conjunto de 36 turbinas genera hasta 18.000 kilovatios-hora al año, suficiente para cubrir el consumo eléctrico anual de una familia de cuatro personas. Si el viento alcanza los 12 metros por segundo, la producción puede llegar a 36.000 kWh. La potencia instalada total es de 10.800 vatios, con una potencia nominal de 5.868 vatios.
Cada hoja es un generador de imanes permanentes
El Aeroleaf estándar usa un generador síncrono de imanes permanentes acoplado a dos palas de eje vertical. La geometría vertical es la diferencia técnica fundamental respecto a las turbinas de eje horizontal que se ven en los parques eólicos: no necesita orientarse hacia el viento porque capta energía independientemente de su dirección. Cada unidad produce hasta 300 vatios y su precio unitario es de 695 euros sin IVA.
New World Wind comercializa también una versión híbrida denominada Aeroleaf Hybrid, que incorpora un panel fotovoltaico integrado en forma de pétalo solar junto a la turbina. Esa configuración eleva la potencia por unidad hasta los 336 vatios y el precio unitario a 994 euros, con el objetivo declarado de duplicar la producción eléctrica en condiciones de cielo despejado combinando viento y sol en la misma hoja.
El montaje de cada Aeroleaf sobre la estructura requiere un solo soporte y tres tornillos, lo que reduce el tiempo de instalación y facilita el mantenimiento individual de cada unidad sin necesidad de desmontar el árbol completo.
52.000 euros y 130 árboles en el mundo
El coste de un WindTree completo de 36 hojas, incluyendo la estructura metálica y el cableado, ronda los 52.000 euros. La empresa tiene instaladas 130 unidades en Europa, Estados Unidos y Corea del Sur. El jardín de Baja Sajonia es la incorporación más reciente a ese inventario.
El dispositivo no requiere obra civil significativa ni grandes superficies. Esa característica lo orienta hacia usos que los parques eólicos no pueden cubrir: instalaciones en tejados industriales, patios de colegios, aparcamientos o jardines privados donde el espacio disponible es reducido y la normativa urbanística impide estructuras de mayor altura. A 8 m/s de viento medio, un solo WindTree puede reducir más de 12 toneladas de emisiones de CO₂ al año respecto a la electricidad generada con gas natural.












