La Agencia Internacional de la Energía ha confirmado la liberación coordinada de 400 millones de barriles procedentes de reservas estratégicas de sus 32 países miembros, una respuesta de emergencia sin precedentes destinada a amortiguar el impacto del conflicto de Oriente Próximo sobre el mercado mundial del petróleo. La decisión, anunciada el 11 de marzo, llega después de que el organismo constatara que los flujos de crudo y productos refinados a través del estrecho de Ormuz habían caído a menos del 10% de sus niveles previos al conflicto.
La magnitud de la medida se explica por el peso de ese corredor marítimo en el sistema energético global. Según la propia AIE, por Ormuz transitaron en 2025 unos 20 millones de barriles diarios, alrededor de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo, y las alternativas logísticas para sortear esa ruta siguen siendo limitadas. Por ello, la institución considera que el episodio actual constituye la mayor disrupción de suministro de la historia del mercado petrolero global.
Un colchón de seguridad todavía muy amplio
El movimiento no agota, ni mucho menos, la capacidad de respuesta de la agencia. En su comunicado oficial, la AIE recordó que sus miembros mantienen más de 1.200 millones de barriles en reservas públicas de emergencia, a los que se suman otros 600 millones en existencias industriales bajo obligación gubernamental. En paralelo, el director ejecutivo del organismo, Fatih Birol, señaló en una declaración posterior que, tras esta primera activación, seguirán quedando más de 1.400 millones de barriles, lo que permite al bloque “hacer más después si es necesario”.
Este mensaje introduce un matiz relevante. La AIE no presenta el desbloqueo como un gesto aislado, sino como una herramienta escalable dentro de su mandato histórico de seguridad energética. De hecho, esta es solo la sexta acción colectiva de este tipo desde la fundación del organismo en 1974, después de las intervenciones de 1991, 2005, 2011 y las dos activadas en 2022.
Asia recibe primero el crudo de emergencia
La actualización publicada el 15 de marzo aclara además cómo se desplegarán los volúmenes comprometidos. Asia y Oceanía empezarán a recibir barriles de forma inmediata, mientras que las entregas desde América y Europa comenzarán a partir de finales de marzo, de acuerdo con los planes nacionales remitidos a la agencia. Hasta esa fecha, los países miembros habían comprometido 271,7 millones de barriles de reservas públicas, 116,6 millones de reservas industriales obligatorias y 23,6 millones adicionales de otras categorías.
El propio Birol ya había anticipado en una declaración previa tras una reunión del G7 que la presión sobre el mercado combinaba problemas de tránsito por Ormuz y recortes efectivos de producción. “Los desafíos del mercado petrolero a los que nos enfrentamos no tienen precedentes en su escala”, afirmó después en la nota oficial del 11 de marzo. Sin embargo, la AIE insiste en que la clave estructural no está solo en abrir reservas, sino en restablecer el tránsito regular de buques mediante seguros adecuados y protección física para la navegación.











