HD Hyundai y la sociedad de clasificación ABS han firmado un acuerdo para desarrollar el diseño conceptual de un portacontenedores de 16.000 TEU con propulsión eléctrica alimentada por energía nuclear, un paso que sitúa de nuevo a los reactores modulares pequeños, o SMR por sus siglas en inglés, en el centro de la estrategia para descarbonizar el transporte marítimo. El anuncio, formalizado el 9 de marzo, no implica todavía la construcción inmediata del buque, pero sí abre una fase de viabilidad técnica con vocación claramente comercial.
La alianza reúne a HD Korea Shipbuilding & Offshore Engineering y a HD Hyundai Samho Heavy Industries con ABS, una de las entidades que certifican seguridad y diseño naval a escala internacional. El objetivo declarado es adaptar un sistema de propulsión nuclear-eléctrica a un gran carguero oceánico, capaz de cubrir rutas largas y mantener velocidades elevadas sin recurrir a fuelóleo convencional. Según ABS, el proyecto evaluará si esta arquitectura puede sostener operaciones “más seguras, eficientes y con menos emisiones”.
El contexto explica parte del interés. El transporte marítimo sigue siendo una pieza clave del comercio global y una fuente relevante de gases de efecto invernadero. La Organización Marítima Internacional fijó en 2023 la meta de alcanzar emisiones netas cero “hacia 2050”, una hoja de ruta que ha acelerado la búsqueda de combustibles alternativos y nuevas plataformas energéticas.
Un diseño pensado para largas travesías
La información difundida por ABS y recogida también por World Nuclear News indica que el esquema incorporará reactores modulares pequeños con capacidad de suministro estable de hasta 100 megavatios, integrados en un sistema de propulsión eléctrica para grandes portacontenedores. Además, el diseño prevé una configuración de doble hélice y un sistema de acoplamiento directo entre motor y propulsor para reducir pérdidas energéticas.
Este planteamiento se apoya en un trabajo previo. En febrero de 2025, HD KSOE ya presentó un modelo de buque nuclear, y posteriormente recibió de ABS una aprobación en principio para un diseño de 15.000 TEU. La nueva fase amplía ese esfuerzo hacia una versión específicamente orientada a uso comercial de gran escala, aunque todavía dentro del terreno conceptual y regulatorio.
Matthew Mueller, vicepresidente de desarrollo de negocio de ABS, señaló que el proyecto supone “un paso importante” para explorar esta tecnología en buques portacontenedores. Por su parte, Kwon Byung-hun, responsable del centro de electrificación de HD KSOE, destacó que la compañía considera la energía nuclear una fuente libre de carbono para futuros sistemas de propulsión naval.
Seguridad, regulación y antecedentes históricos
La principal incógnita no es solo tecnológica, sino normativa. La viabilidad real de estos buques dependerá de cumplir simultáneamente los estándares de la OMI y los marcos de seguridad nuclear promovidos por la IAEA, además de resolver cuestiones portuarias, aseguradoras y de aceptación pública. HD Hyundai ha adelantado que reforzará criterios de seguridad para escenarios de colisión o inundación, un punto crítico en cualquier diseño con reactor embarcado.
El precedente histórico invita a la cautela. No sería el primer buque mercante nuclear de la historia, porque el NS Savannah ya demostró en los años sesenta la factibilidad técnica de esta vía, aunque no logró consolidarse como modelo económico competitivo. La diferencia, en este caso, es que el impulso llega en un momento en el que la presión regulatoria por recortar emisiones es mucho mayor y los SMR prometen mejoras sustanciales en seguridad y modularidad.
Por ello, el proyecto surcoreano funciona de momento como una pieza de ensayo para medir si la energía nuclear puede convertirse en una alternativa operativa para el transporte marítimo de gran tonelaje. La respuesta dependerá menos del impacto del anuncio que de la capacidad de traducir un diseño prometedor en un buque certificable, aceptado por los puertos y sostenible desde el punto de vista económico.









